El lugar que siempre quise conocer… desde que lo vi por la tele.

El fenómeno “Hierro” arrasa en toda España y no deja de sorprendernos: hace apenas una semana, desde NOSTRANA compartíamos en redes sociales el enlace a un artículo de un portal de viajes (www.traveler.es) que hablaba sobre la serie de Movistar+ ambientada en la pequeña isla de El Hierro y el efecto que ha generado, llenando las ciudades españolas de deseos de ver la serie… Y de conocer el lugar donde se rodó. El portal de viajes en cuestión, sentenciaba este fenómeno con una afirmación: “‘Hierro’ engancha desde el minuto uno por su panorámicas, las mismas que te dejan congelado ante la pantalla pensando “¿por qué no estoy en el Hierro ahora mismo?” .”

No es la primera vez que nos topamos con un efecto similar: a raiz de la serie “Juego de Tronos” en 2017, el aeropuerto de Bilbao aumentó en un 41% respecto al año anterior el volumen de viajeros que pasó sus vacaciones en la capital vasca. Y todo porque muy cerca se encuentra Itzurun, la rocosa playa donde la Madre de los Dragones decidió instalar su morada en la séptima temporada. Bogotá y Medellín (Colombia) también sintieron el efecto del turismo como consecuencia de la serie “Narcos“, y “Walking Dead” generó un fenómeno similar en la ciudad de Atlanta, en Estados Unidos, a la que también pertenece la población de Jackson, más conocida en la ficción como “Hawkins”, en la serie de Netflix “Stranger things“. 

Pero volvamos al caso de la pequeña de las Canarias: desde que se estrenara la serie, el turismo en El Hierro se ha disparado, lo cual resulta aún más curioso si tenemos en cuenta que, tras varios años de una bonanza turística casi sin precedentes, este mismo 2019 empieza a notarse una bajada de la ocupación hotelera y de la afluencia de turistas en el resto de las islas.

¿Por qué? ¿Dónde están los turistas del resto de las islas?

(Hacemos este brevísmo inciso sobre “turistas y turismo” para volver a demostrar cómo influye en él lo que vemos en las pantallas)

¿Qué ha estado pasando estos años atrás? Canarias (en general) ha tenido estos años lo que dentro del sector se llama ya “el turista prestado“, un cliente que visitaba Canarias pero que podía, perfectamente, preferir otro destino si se le sabía vender bien. ¿Por qué? Las malas situaciones en destinos muy competitivos como Turquía beneficiaban ese “préstamo”, pero fue “calmarse un poco”, que estos destinos volvieran a abrir mercado y que recuperaran parte de esa cuota de actividad y de turistas que podían captar.

Y, recuperando el hilo de este artículo, también aquí el factor “series y cine” jugó un papel a tener muy presente, y es que ¿cómo logra un destino posicionarse así y tan rápido? ¿Puede Turquía entrar en el mercado y hacerse con él tan deprisa? Y es que… ¿Qué demonios sabemos de Turquía?
Bueno: aquí tenemos unos breves datos de este país que quizá algo puedan estar influyendo: en la actualidad, Turquía es el segundo país del mundo que exporta más material audiovisual, solo por detrás de EEUU. En el 2018, el valor de estas exportaciones llegó a los 350 millones de dólares. Pero, ¿en serio esto influye? ¡Volvemos a las series! Sin ir más lejos en España, Divinity (Grupo Mediaset) o Nova (A3) han hecho una gran apuesta por las series y telenovelas turcas, pero no somos los únicos. «El interés en series turcas está creciendo en todos sitios —escribió, hace unos meses, la periodista cultural turca Esin Kucuktepepinar—. Los extranjeros reconocen actores turcos que ni yo conozco. Además, hay una especie de turismo nuevo que consiste en ir a ver los lugares en los que las telenovelas han sido filmadas».

El cine, las series y el audiovisual en general son vías indiscutibles de promoción turística y de publicidad en general, además de un sector económico que puede generar retorno financiero, sin comprometer la capacidad de carga de los destinos, ni la sostenibilidad. Medios de comunicación como el periódico El País, que publicaba a finales de mayo un reportaje con todo lujo de detalles sobre la isla (“El Hierro, isla para seriéfilos: Una ruta escenográfica a través de los escenarios que ambientan la nueva serie ‘Hierro’), y la propia serie, que en ocasiones es una exquisita apología no solo al territorio y su paisaje, como a sus tradiciones y cultura, vienen a apoyar la teoría.

(Making of de la serie “Hierro” sobre la tradición de la Bajada de la Virgen el la isla)

En todo caso, felicidades a El Hierro por este éxito… y por esos que están en camino y que pronto compartiremos… 😉🎬

“Ya esperaré a que salga la película…” Diez casos de adaptaciones cinematográficas

En el universo de las historias, hay dos mundos: los libros y las películas. Cine o literatura, esa es la cuestión…

Y no es, para nada, una cuestión sencilla.

Una versión cinematográfica de Los Miserables abría, allá por el año 1909, la veda de films adaptados de la literatura. Un siglo después, la relación entre cine y literatura continua más que viva, y es que en el momento en el que el cine dejó de ser una simple atracción de feria para convertirse en un medio para contar historias, la adaptación de textos literarios a la gran pantalla se asumió como una práctica común. Debido a ello, encontramos que, a lo largo de la historia del cine, el número de películas basadas en textos literarios es mayor incluso que el de guiones originales. La gran ironía de las adaptaciones literarias al celuloide es que, casi por regla general, cuando hablamos de las mejores películas adaptadas nos topamos con que muchas de ellas se han nutrido de obras de regular o escaso valor literario (vamos… de éxito discutible), pero lo contrario también es apreciable: la mayoría de las novelas y libros más importantes en su género raras veces han encontrado su equivalente cualitativo en el séptimo arte. Parecería que a cada historia, en ese universo en el que habitan todas y cada una de ellas, les tocara elegir el mundo en el que desean hacerse grandes: ninguna historia puede tener dos mundos en los que crecer; puede nacer en uno y mudarse al otro, pero solo en uno de los dos llegará a tener el tamaño (y reconocimiento) deseado. Y, normalmente, es en el que nunca creció en el que muere…

Existe, en todo caso, una enorme diferencia entre el creador de historias en cada uno de esos mundos, y es que no es lo mismo un escritor que un guionista. Se puede ser ambas cosas, por supuesto, pero no es implícito: un gran escritor puede desconocer por completo el formato de guión cinematográfico y las claves para describir “actings“, y un guionista capaz de generar escenas increíbles puede carecer de todo recurso literario que se precie.

Pero tanto si escritor y guionista son una misma persona, como si la historia ha tenido que pasar por dos creativos y artistas diferentes, lo que es indiscutible es que algunas adaptaciones han resultado, sencillamente, dignas de todo reconocimiento.

A continuación, te presentamos diez casos de gran éxito en adaptaciones, (aunque, para ser justos, quizá, en el futuro, rompamos la lanza a favor de los libros y escribamos sobre aquellas obras que lograron que, ni de lejos, se les hiciera sombra en una pantalla…):

El Padrino (1972): Superando a la novela original, la obra de Mario Puzo, esta historia fue llevada al cine por Francis Ford Coppola.

El señor de los anillos. La comunidad del anillo (2001): La tercera parte fue la que acumuló el éxito de la saga pero hay que reconocer que la primera de las tres entregas de la saga fue la más fiel al libro de J. R. R. Tolkien.

Blade Runner (1982): De Ridley Scott. No es fiel a la novela, y las diferencias son evidentes, ya desde su aspecto más básico.

El pianista (2002): Basada en la biografía publicada de Wladyslaw Szpilman, y dirigida por Polanski en uno de los filmes sobre el holocausto con mayor acierto jamás realizados.

Cadena perpetua (1994): Un relato de Stephen King dio para una grandísima cinta. Guión estupendo, dirección de lujo con Frank Darabont al frente y una película sobre el mundo de la prisión veraz y magnética. Sencillamente, nosotros ¡la adoramos!

Alguien voló sobre el nido del cuco (1975): La primera gran película de Milos Forman y que ganó 5 Oscars. La novela de Ken Kesey, en la que se basaba, fue llevada a buen puerto gracias al esfuerzo de Michael Douglas.

Parque Jurásico (1993): Una de las mejores cintas de dinosaurios y del propio Steven Spielberg basada en la novela de Michael Crichton.

El silencio de los corderos (1991): Jonathan Demme adaptó al personaje de las novelas de Thomas Harris, quien ideó a Hannibal Lecter con “El dragón rojo”, aunque la cinta se centró en la siguiente: El silencio de los corderos.

Millenium: los hombres que no amaban a las mujeres (2011): La adaptación que realizó David Fincher sobre la obra del desaparecido escritor sueco Stieg Larsson.

El secreto de sus ojos (2009): Película argentina dirigida por Juan José Campanella y basada en la novela “La pregunta de sus ojos” de Eduardo Sacheri, quien coescribió el guion junto a Campanella. Otro film que nos encanta en NOSTRANA…

Decía Carlos Fuentes que “si éste fuera un mundo perfecto no escribiríamos novelas ni haríamos películas, sino que viviríamos el mundo a través del amor de los demás”. Quizá, para compensar esa supuesta imperfección de nuestro mundo de la que hablaba Fuentes, el universo quiso compensarnos con la existencia de otros dos: unos mundos en los que las historias crecen, hasta alcanzarnos.

Y tú, ¿prefieres el libro o la película? 😉