El cine canario en el Festival de cine de San Sebastián: “Canarias crea cine”

Una vez más, el cine canario ha estado presente en uno de los festivales más importantes de España, y del mundo del cine en general: el SSIFF, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Un grupo de productores y productoras de las islas acudíamos a su 67 edición para presentar y promover nuestros proyectos cinematográficos de manera individual, pero también, y no con menos entrega, en grupo.

Y es que cada una de las empresas que, como en ocasiones anteriores (sucedía también en la pasada edición del Festival de Málaga, o en la edición 66 del SSIFF) asistía al evento, lo hacía con al menos un proyecto cinematográfico en alguna de sus fases: desde proyectos con guiones en construcción, a obras rodadas para establecer acuerdos de ventas, pasando por películas en desarrollo, con rodajes a punto de comenzar, o proyectos empresariales orientados al service de producción. Pero hasta ahí, al fin y al cabo, es lo normal en este tipo de eventos, festivales y mercados del cine.

Un objetivo común: una misión en grupo.

En NOSTRANA Films, tuvimos varias reuniones para varios de nuestros proyectos, y en algunas de ellas notamos un comentario que se nos repetía en más de una ocasión: “qué fuerza está ganando el cine canario“. Por supuesto, las personas con las que nos reuníamos se referían al crecimiento de producciones canarias, tanto cualitativa como cuantitativamente, y tanto propias como de rodajes “que vienen de fuera” a rodarse en las islas sin ser propiamente obras de autoría canaria. Hacían alusiones al resurgir de las subvenciones, esas que durante tantos años fueron inexistentes, o a la política de incentivos fiscales para producciones nacionales e internacionales que nos están posicionando como un sector muy competitivo en el archipiélago. Pero también se refirieron en varias ocasiones al apoyo a los proyectos por parte del sector en su conjunto. Algunas productoras y empresas con las que nos reuníamos admiraban que se organizaran “misiones conjuntas”, que se celebraran actos de presentación, no de una película concreta, sino del sector en su conjunto, o que apoyáramos y difundiéramos el trabajo de otros productores de las islas, al margen de nuestros propios proyectos empresariales.

“Canarias crea cine”

Bajo ese eslogan, el domingo 22 a las 20:00 horas en la Sala de Prensa del Kursaal tenía lugar un acto de promoción del cine de autoría canaria: proyectos en desarrollo o en estado más avanzado de producción, reunidos todos en un mismo trailer, se presentaban ante una sala que registraba un lleno absoluto. El evento, promovido y organizado por Canary Islands Film y Proexca, y con la colaboración del Clúster Audiovisual de Canarias, reunía varios de los proyectos que “se están cociendo” en las islas para, en algún momento, todos ellos, hacer las delicias de los amantes del séptimo arte.

Sí: en Canarias se está creando CINE, y se está haciendo a un ritmo y con unas calidades que cada vez crecen más, y se superan. Y parte de este crecimiento del sector radica en “unir fuerzas” y remar en la misma dirección: esta vez, esa dirección era el 67 SSIFF, pero estaremos encantados de sumarnos, una vez más, al próximo destino al que el cine canario se dirija.

El oficio de contar historias… ¿solo uno?

(Por Jeniffer Castañeda García – novelista y guionista de NOSTRANA Films)

Todo comienza con una idea: puede que surja de una experiencia que has vivido, de algo o alguien que ves por la calle, o de una historia que te cuentan. Sea como sea, tienes una idea… ¡tu idea! y quieres desarrollarla, darle forma: convertirla en una historia.

La pregunta, es cómo.

Me atrevería a decir que si la idea es buena, muchas veces, la historia puede funcionar tanto en narrativa audiovisual como en formato literario: el problema no es ni la idea ni la historia que sacamos de ella, la cuestión, por el contrario, es cómo desarrollarla correctamente dependiendo de qué tipo de narración queramos darle.

Literatura y cine se escriben en lenguajes completamente diferentes. Es así, sin exageración. Partiendo del formato que se debe respetar (tipografía, márgenes, tamaños de letras, tabulaciones, etc.) a la hora de escribir guiones, casi “obligatorio” , mientras que para el caso de novelas y libros los formalismos estilísticos son bastante más flexibles, al propio contenido del texto. En literatura existen los adjetivos, en un guión… no tanto. En literatura pueden existir los recursos casi poéticos, en un guión, la base está en los actings. Pongamos un ejemplo, el de “Juan”. Para ponernos en situación, imaginemos que Juan acaba de perder a su pareja en un trágico accidente, y vuelve (solo) a su apartamento en el centro de “La ciudad de nuestra historia”. Es una tarde de otoño, llueve y el cielo está completamente cubierto de nubes, gris. ¿Cómo se siente Juan? ¿Cómo describimos ese momento en el que llega a su apartamento frío, y no solo por el tiempo? Empecemos por cómo podría narrarse ese momento en una novela:

El ascensor llegó a la sexta planta. Juan salió del pequeño habitáculo de paredes de mármol y comenzó a caminar hacia la puerta de su casa. El sexto “B”. Se fijó por un momento en la B de la puerta, tenía una pequeña mancha de óxido en una de las curvaturas de la letra. Sacó las llaves del bolsillo de su pantalón e introdujo la de mayor tamaño en la cerradura. Despacio, como si el metal de la llave pesara más que el edificio entero, la giró y abrió la puerta.

Se quedó allí, plantado. Bajo el dintel de la puerta, sin cruzarla. Observaba la casa, gris, vacía, fría. Sintió un temblor en sus piernas y un tintineo en su pecho que nada tenía que ver con el latido de su corazón. Sintió hielo en sus venas.

En la calle llovía. En aquel apartamento… también”.

Puede gustarte o no esta forma de contarlo (por supuesto, no somos croquetas… no podemos gustarle a todo el mundo), pero te guste o no, lo que no puedes hacer es contar algo así si tu objetivo es un guión. Veamos cómo sería esa misma escena, en ese caso:

“INT. PASILLO DE LA SEXTA PLANTA – DÍA

La puerta del ascensor de abre. JUAN (39) sale del ascensor y camina hacia la puerta B. Al llegar a ella, se detiene, observa la letra B.

En la letra, una pequeña mancha de óxido. JUAN la mira.

JUAN busca en el bolsillo de su pantalón las llaves de la casa. Las coge y, despacio, las introduce en la cerradura de la puerta. Gira la llave lento y abre la puerta.

JUAN está de pié bajo el marco de la puerta. Observa la casa, serio, con mirada perdida. Sus piernas tiemblan.

En la ventana de la casa, gotas de lluvia se deslizan por el cristal.”

Ningún estilo es mejor que el otro, sencillamente, son diferentes. Los libros nos dan unas cosas, el cine otras. En la escritura literaria, podemos meternos en el alma de nuestros personajes y describirla: el alma no se puede grabar con una cámara, por lo que tenemos que ser capaces de narrar esas emociones con acciones.

En literatura, el tiempo narrativo y personal es libre; en guión, se escribe en tercera persona y en presente del singular.

Por eso, antes de sentarte a escribir, es fundamental que te plantees que tipo de narración persigues y, en base a ella, trabajar: una mayor introspección en la lectura o más dinamismo visual en la pantalla. Ambas son experiencias maravillosas, aún con sus diferencias… Y, a parte, siempre pueden quedar las adaptaciones.

Lo importante… es contar historias. 😉

El product placement en cine: un modelo de promoción publicitaria que triunfa.

Pones una película o un episodio de tu serie preferida y, de repente, aparece una marca en una (o en varias) de sus escenas. En algunos casos, son muy visibles, y en otros pasan casi desapercibidas en medio de las tramas, pero en todos se logra un mismo propósito: que el cerebro del espectador capte la imagen de la marca.

Hablamos del “product placement” o emplazamiento publicitario, una técnica de promoción y marketing que ha existido prácticamente desde que existe el cine, pero que en los últimos años ha ganado fuerza como estrategia de publicidad.

Una marca “X” invierte una cifra en la película o serie y, a cambio, dicha marca se convierte en parte de la obra audiovisual, en mayor o menor medida: puede ser un producto que consume un personaje en un momento determinado, el modelo de coche que conduce o el ordenador que utiliza, o incluso puede ser parte activa de la historia, teniendo un protagonismo dentro de la historia. El ejemplo más recurrido de este último tipo de product placement es el de la película “Naufrago”, donde la pelota que acompaña a Chuck Noland en toda su estancia en la isla es de la marca Wilson Sporting Goods… y como tal llama constantemente a su amigo.

Aunque en esta película no es el único emplazamiento “evidente”: la marca FedEx está presente en el avión, y en todos los paquetes que encuentra en el agua.

Lo “evidente” y constante del product placement depende, claro está, del acuerdo comercial al que lleguen la marca y la productora audiovisual.

Pero no hace falta irnos a ejemplos tan llamativos (ni tan costosos… y es que entre estas dos marcas se financió prácticamente la película): hay emplazamientos en obras audiovisuales de todos los países y de todas “las cifras”.

¿Qué tiene de bueno con respecto a la publicidad convencional?

Estamos saturados de publicidad. Pongamos el caso de un anuncio en la tele: suponiendo que no hemos cambiado de canal o no hemos aprovechado para ir al baño, estamos ahí, sentados en el sofá de casa y vemos el anuncio. ¿Qué mensaje nos envía nuestro cerebro? “Es un anuncio”. Estamos en un estado de “semidefensiva” ante la publicidad directa. Casi, nos molesta. No queremos que nos vendan, nos enfurecen las llamadas de comerciales por este motivo: porque sabemos que nos quieren vender algo que no estábamos buscando en ese momento.

Ahora bien: ¿cuántas personas se enfurecieron con “Wilson”? Cuando el mar se llevó al amigo del pobre naufrago, ¿quién no lo lamentó? Cuando vemos series o películas nuestro cerebro está relajado, y si el product placement ESTÁ BIEN HECHO y no es invasivo, lo acepta como algo positivo. Luego hablaremos de lo de “que esté bien hecho”.

Además, este tipo de publicidad tiene otro factor positivo: el espectador no puede cambiar de canal mientras se lo mostramos, porque forma parte de la trama que está siguiendo. No se trata de una inversión publicitaria que “con suerte llega” al cliente: es una muestra del producto garantizada. Y, aunque pueda parecer lo contrario, muchas veces es mucho más económica la inversión en product placement que en publicidad “tradicional”.

Y por si fuera poco, ¿cuánta “tele con anuncios” consumimos en comparación con “tele a la carta”? Netflix, HBO, Amazon Prime, Fox, Movistar+… no tienen ese formato de anuncios. Pero lo que sí tienen, son películas y series. Y cada vez este tipo de plataformas superan más y más a las televisiones del tipo “free TV”.

Ejemplo de emplazamiento en la serie “Breaking bad”

No en cualquier momento. No de cualquier modo.

Hablábamos antes de la importancia de “hacerlo bien”, y esto es algo fundamental de cara a su planteamiento con los responsables de la marca que se vaya a mostrar: muy probablemente, la empresa anunciante querría que la marca se viera “bien grande y mucho tiempo”. Si queremos que el espectador desconecte con la película que está viendo y diga algo así como “mira… la marca X pagó la película…“, seguramente con un tono de retintín, es eso lo que debemos hacer. Porque ese modelo, aunque fuera el que se empleó en la película “Naufrago”, funciona muy rara vez.

Dos producciones españolas recientes han usado productplacements: las usaremos a modo de ejemplo.

La primera, la serie “La casa de papel”: aunque para nuestro gusto peca de excesivo en algunos momentos, el emplazamiento de Estrella Galicia está bien pensando porque cuando se presenta en escenas en las que están reunidos muchos personajes, no todos beben esa cerveza. Y es que ¿realmente cuando se reúne un grupo cuantioso de personas TODOS beben lo mismo? No. Si se hiciera así, por ello, sería descarado. ¿Cómo arreglarlo? Esta marca de cerveza ES LA ÚNICA marca de cerveza en la mesa, ni siquiera hay otras cervezas sin marca. Los que no beben cerveza beben otras cosas, como vino. Pero no nos queda duda del mensaje, viéndolo: quizá no todos seamos cerveceros, pero cerveza… solo hay una.

La segunda, es la película “Perfectos desconocidos”: varias personas, todas con móviles… pero una sola marca de móviles. Huawei. Pero, ¿cuántos de nosotros tenemos Huawei? Pocos, seguramente, en promedio. Por lo tanto, tampoco habría sido creíble que de siete teléfonos presentes en la mesa, todos fueran de esa marca. ¿La solución? En este caso, el resto de los teléfonos carecen de marca y de modelo. Aquí también sucede igual: por más que busque (inconscientemente), nuestro cerebro no encontrará otra opción de producto, y ya que está en modo “relax publicitario”, si no es demasiado evidente, lo asumirá.

Ejemplo de emplazamiento en la serie “House”

Y tampoco “en cualquier momento”: es fundamental que la emoción del momento de la película o serie vaya en sintonía con la promoción. Volviendo al ejemplo de “La casa de papel” (alerta, ¡spoiler!) vemos la cerveza cuando planean juntos el golpe, en un ambiente de amistad y alegría, de celebración, y es más, el camión en el que logran escapar con el dinero (más alegría, imposible…) es un camión de reparto… ¡de Estrella Galicia!

En cualquier caso, cada vez más marcas apuestan por este tipo de promoción porque las cifras de retorno hablan por sí solas, se llega a un mayor público y se muestra el producto de una manera más vivible.

¿Te imaginas ver la marca para la que trabajas en la trama de una película? 😉

Cómo grabar tus vídeos: trucos y nociones fundamentales

¿Tienes una actividad comercial, tal vez una tienda, una cafetería, un alojamiento turístico, una bodega? ¿Ofreces servicios profesionales o tienes una marca personal que quieras dar a conocer? ¿Quieres rodar un vídeo para comenzar a usar plataformas digitales? Sea el caso que sea, si lo que quieres es rodar tu propio contenido de videomaketing en este post te compartimos algunas recomendaciones fundamentales.

1. Graba siempre en horizontal

Hoy por hoy, no es necesario tener una gran cámara de vídeo (o de fotos que grabe vídeo, tipo DSLR) para poder tener un resultado final “aceptable”, ya que los móviles, para vídeos modestos y entendiendo sus limitaciones, dan resultados bastante válidos. Eso sí, por favor: ¡graba en horizontal! Los motivos de que tenga que ser así son varios, pero los más importantes son: 1. que salvando los teléfonos móviles, todos los demás dispositivos de visualización tienen formato horizontal (y los móviles también los tienen, rotando la pantalla) y 2. y más importante, porque es la posición natural de la vista humana. Vemos en horizontal, porque tenemos los ojos dispuestos uno al lado del otro, por lo que la visión en vertical de una imagen en movimiento siempre resultará menos natural y, por ello, menos “vivible“.

2. Cuida la iluminación

La luz es fundamental a la hora de crear buenos contenidos. Un vídeo oscuro o “quemado” (sobre-expuesto de luz) quita profesionalidad a la calidad final, y si nuestro vídeo ha de ser un reflejo de nuestra actividad o servicio, lo último que debemos mostrar es falta de calidad o de profesionalidad.

Si usas una cámara DSLR, intenta utilizar objetivos luminosos, estos son los que tienen un número F más bajo, o lo que es lo mismo, permiten una mayor apertura del diafragma y, por ello, más entrada de luz.

Un 1.8 o un 2 podrían ser suficientes, dependiendo del tipo de vídeo que se necesite. Y en caso de tener demasiada luz, emplea filtros de densidad neutra, para compensar.

Si por el contrario utilizas un teléfono smartphone (e incluso si lo haces con la DSLR), lo mejor sería contar con una luz exterior, tipo panel led. Varían en precio en base a la cantidad de leds que tengan, pero es una inversión que conviene hacer no ajustándose al mínimo.

3. La importancia del sonido

No: el sonido que capta la cámara o el móvil NO ES VÁLIDO. Por muy modesto que sea el sistema de grabación de sonido con el que se pueda contar, es imprescindible tener algún micrófono externo y una grabadora o, en su defecto, un micrófono condensador para DSLR. Los micro de corbata no están mal, si bien dejan mucho que desear con respecto a los unidireccionales o micros de cañón. Las grabadoras de sonido a las que se conectan pueden variar mucho también en precio y calidades, pero por muy sencilla que sea la opción que elijamos siempre será mejor que el micrófono de la cámara o móvil. Recuerda: si nos tenemos que esforzar para escuchar el vídeo, en el mejor de los casos no lo escucharemos y en el peor no nos llegará esa imagen de profesionalidad y claridad que se pretendía.

4. Músicas libres de derechos de autor

A la hora de ponerle banda sonora a nuestro vídeo tenemos que tener cuidado: el concepto “músicas libres de derechos de autor” no existe si el vídeo tiene fines comerciales. Es decir, si la música la descargamos para hacer un vídeo sobre nuestro último viaje en vacaciones, no habrá problema, pero si la vamos a usar como parte de un vídeo promocional o publicitario de nuestra empresa/negocio/actividad la cosa cambia… Quizá el autor nunca se entere (aunque no sea muy moral valernos de esa idea) pero muchas redes nos eliminarán el vídeo al detectar que la música es usada de manera “no legal”. Es el caso de Youtube, Facebook y Vimeo, entre otras. Ya no hablemos de si lo que decidimos usar para nuestro vídeo es un tema famoso. Nuestra recomendación: pagar por la descarga. La cantidad no suele ser muy alta y así estaremos tranquilos. Además, piensa que esos autores a los que evitamos no suelen ser músicos consagrados, sino profesionales que, como tú, intentan abrirse un hueco en su sector…

5. El contenido del vídeo

Hemos dejado este punto para el final, pero en absoluto es la parte menos importante: el contenido del vídeo puede ser mucho más importante incluso que la calidad técnica del mismo, ya que si la historia que nos cuenta es buena (y no se trata de una mera muestra comercial a modo de anuncio publicitario puro y duro) es posible que el contenido distraiga hasta al más experto de los técnicos. Ahora si el contenido es aburrido, extremadamente promocional o no cuenta nada ni genera ninguna emoción, contar con los mejores dispositivos y calidades no nos librará de que no se visto por nuestro público potencial. Actualmente está muy en auge el video marketing emocional: las principales marcas ya lo emplean, y no es por capricho, sino por resultados.

¡Mucho ánimo con ese vídeo y piensa que todo aprendizaje conlleva un “ponerse a ello”! 😉

Nace Quality Filming, la primera empresa de consultoría ambiental y de sostenibilidad especializada en el sector audiovisual

Son muchos los sectores económicos que ya se han sumado a las prácticas sostenibles y/o ecológicas. Sin embargo, y a diferencia de estos, el sector audiovisual se ha mantenido al margen durante años de este tipo de estándares, políticas operativas y certificaciones.

Esta desvinculación con el compromiso con el medio ambiente y con la sostenibilidad en general, no tiene razón de ser, ya que se trata de una actividad que, refiriéndonos especialmente a las grandes producciones aunque no de manera exclusiva, genera consumos ambientales, sociales y culturales realmente significativos: grandes sets de rodajes, tanto en interiores como en exteriores, que comportan importantes consumos energéticos para la iluminación y el acondicionamiento; desplazamiento de numerosos equipos de trabajo, en muchas ocasiones, incluyendo transportes aéreos; catering y utensilios desechables; suministros de agua, tanto para la generación de escenas, como para el propio desarrollo del rodaje; generación de grandes cantidades de residuos sólidos urbanos y de residuos clasificados como peligrosos y especiales; etc.

Ya desde el año 2006, un estudio de la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles) sacaba a relucir que la industria audiovisual en Los Ángeles suponía una mayor contribución a las emisiones de CO2, en relación con su tamaño, que la mayoría de las industrias principales, a excepción solo del refinado de combustible.

Pero el impacto no se limita a la variable ambiental de la sostenibilidad: aspectos socio-económicos y culturales pueden verse en gran parte comprometidos o, por el contrario, mejorados, a raíz de la producción audiovisual.

UNA CERTIFICACIÓN NECESARIA: “SUSTAINABLE Filming”

Teniendo en cuenta estos datos, y tras la aprobación y publicación en 2015 de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible de la ONU, que incluía los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, nace QUALITY Filming, una colaboración entre productoras de cine y empresas de consultoría especializadas en implantación de normas y sistemas de gestión medioambiental, y se crea el estándar de certificación “SUSTAINABLE Filming ®”, con el propósito fundamental de implantar medidas de sostenibilidad orientadas a lograr los 17 ODS de las Naciones Unidas, desarrolladas de manera específica para las particularidades del sector del cine y las series, pudiendo, además, ser reconocidas como factor diferenciador de calidad y de compromiso con el entorno.

El Sistema de Certificación en Sostenibilidad para empresas audiovisuales “SUSTAINABLE Filming”, puede reconocer y certificar una empresa audiovisual como “Empresa Audiovisual Sostenible” cuando estas adquieren el compromiso fehaciente con los principios de sostenibilidad e implanten los requisitos del estándar.

Una vez verificado el cumplimento de los requisitos, la empresa viene reconocida con el certificado SUSTAINABLE Filming ®, que es verificado en periodos sucesivos en revisiones de seguimiento.

Las empresas que pueden optar a este tipo de certificación son todas aquellas que desarrollen actividades de:

– Producción de contenidos de ficción (incluidas películas y series)

– Producción de contenidos de animación (incluidas películas y series)

– Producción de contenidos documentales (incluidas películas y series)

– Producción de contenidos publicitarios

– Estudios y platós

– Posproducción de contenidos

– Ventas y distribución

– Emisión de contenidos (freeTV, payTV, VOD, SVOD)

– Festivales y emisiones en salas

– Service de producción para rodajes

– Alquiler de material audiovisual

– Representación de talentos

Entre las principales ventajas de esta certificación se encuentran:

– el servicio de asesoramiento, seguimiento y apoyo a la implantación con el que cuentan las empresas que deciden implantar el estándar y certificarse;

– la competitividad del precio, viable y asequible para todo tipo de empresa y volúmenes de negocio;

– el propio estándar de certificación, creado desde su concepción por profesionales que conocen y entienden el sector y sus particularidades, no siendo necesaria la adaptación de requisitos de certificados pensados para otras actividades industriales.

OTRAS OPCIONES DE GESTIÓN Y CERTIFICACIÓN

QUALITY Filming, como consultoría de calidad y medio ambiente especializada en el sector audiovisual, ofrece igualmente servicios de implantación de otros sistemas de certificación medioambiental, como es el caso de las normas ISO 14001 o el Reglamento EMAS, a empresas audiovisuales de manera exclusiva. Para las auditorías de estas certificaciones, QUALITY Filming mantiene acuerdos con las principales entidades de certificación y auditoría a nivel internacional, y con auditores con acreditación IRCA.

La norma ISO 14001 es un elemento de reconocimiento y valor añadido internacional, y el número de empresas que implantan y certifican la gestión ambiental muestra una clara tendencia al aumento anualmente.

(Número total de certificaciones ISO 14001 en todo el mundo (Fuente: Encuesta ISO 2017). Las áreas con la mayoría de los certificados ISO 14001 son Asia oriental y el Pacífico (189.505) y Europa (120.595). El crecimiento promedio anual en número de certificados es superior al 10%, destacando el año 2016, donde se produjo un incremento del 17% en relación al año anterior. El país con el mayor número de certificados es China (165.665), seguido de Japón (23.901), Italia (14.571), Reino Unido (17.559), España (13.053) y Alemania (21.176).)

BENEFICIOS PARA EL SECTOR Y NECESIDAD DE SU APLICACIÓN A NIVEL ADMINISTRATIVO

El sector audiovisual tiene una fortaleza que ninguna otra actividad industrial tiene al mismo nivel: su alcance al público. La capacidad de comunicar del cine y de las series trasciende los contenidos de sus propias obras, ya que no solo estas tienen seguidores, sino que son también las empresas las que logran captar la atención de los espectadores. Por ello, la actitud responsable y comprometida con la sostenibilidad puede redundar en un efecto llamada que genere conciencia y que, a la vez, se valore mucho más que en otros sectores.

Este tipo de certificaciones comienzan a marcar la diferencia en términos de competitividad y de valor añadido, y en un sector tan creativo y competitivo tienen aún más sentido, si cabe. Por medio de este tipo de acciones se logra una imagen más acorde a las nuevas exigencias de los consumidores/espectadores, especialmente de algunos países: el marketing responsable y la responsabilidad social corporativa son cada vez más frecuentes porque los hábitos del consumidor han cambiado, y siguen haciéndolo. Son datos contrastables y visibles: desde la eliminación de los plásticos de un solo uso, a la apuesta por una alimentación más sana y ecológica, o los productos de comercio justo. El consumidor, en general y con independencia del producto consumido, promueve un compromiso con el entorno, pero no lo plantea de forma aislada: lo espera también de los productos que demanda y finalmente adquiere.

Otra ventaja que conlleva la implantación de este tipo de sistemas y certificaciones es la relativa a ahorros económicos a medio plazo: la implantación de muchas de las medidas necesarias se terminan traduciendo en una reducción de costes de la actividad.

UN EQUIPO QUE TRABAJA EL SECTOR… Y LA GESTIÓN AMBIENTAL CERTIFICADA

Una combinación poco frecuente de perfiles supuso un desafío de cara a crear un equipo que desarrollara y ofreciera estos servicios: no debía ser un equipo de auditores. Tampoco debía ser un grupo de consultores ambientales. No se trataba de un equipo compuesto por profesionales del sector audiovisual.

Tenía que ser un equipo de auditores expertos en gestión ambiental, pero que conocieran lo suficientemente bien la industria audiovisual como para entender sus particularidades de cara a establecer requisitos, o adaptar los de las normas ISO.

Por lo tanto, era necesaria la tarea de consultores ambientales que también hubieran trabajado en empresas de producción audiovisual.

Eso es lo que hace especialista al equipo de QUALITY Filming.


La única cerveza que no te acerca alegría ni gusto este verano…

Un chiringuito de playa. Una ración de paella. Unos camarones. Unas aceitunas.

Un romance que comienza a la orilla del mar, con unas risas bañadas de la luz del sol que se pone.

Un chapuzón entre amigos. Salpicarse con el agua del mar. Jugar. Nadar. Surfear.

Una terraza de verano de noche. Las fiestas del pueblo. Una discoteca llena de colegas.

Todos estos escenarios serían perfectos para lo mismo: ¿para disfrutar del verano? Sí, también. Y ¡para beber una cerveza! Y así, por extensión, beber cerveza en verano se traduce en alegría veraniega, en relax, en amigos, en tapas y hasta en amores.

Por eso, no es casual, que durante años las empresas que comercializan cerveza se hayan valido de este tipo de recursos y escenarios para sus anuncios y promociones. No nos vendían cerveza: nos vendían felicidad en jarra fría y con espuma.

Y funcionaba. Y, por supuesto, funciona aún.

Pero entonces llega una marca de cerveza y rompe con toda esa alegría y ese placer: va y nos entristece la realidad, sencillamente, mostrándola.

Mediterraneamente“, – que ese es su eslogan – deciden enseñarnos ese Mediterráneo no como un lugar de festejos, risas, puestas de sol y pinchos de tortilla, que es el escenario idílico y alegre que todos presuponemos y que nadie espera vaya a cambiar, sino como un lugar frágil, en crisis y que podría dejar de ser el plató perfecto para la felicidad veraniega. Nos hace ver que hay algo más importante que un chiringuito de playa, una ración de camarones, un amor de verano, un baño de mar entre amigos o las fiestas del pueblo.

Nos quitan el sabor dulce de las publicidades anteriores, y nos acercan a un sabor amargo que nada tiene tampoco que ver con el de la cebada de su producto.

El resultado: un éxito.

O mejor dicho, dos: uno a nivel de marketing, otro a nivel de concienciación ambiental. El segundo, por supuesto, en pro del primero, pero no por eso menos válido.

Es un maravilloso ejemplo de videomarketing emocional; en ningún momento, en todo el anuncio, vemos la cerveza. Ni en un solo plano del vídeo se nos muestra el producto. Solo al final sale, a modo de créditos, el logo de la cerveza en cuestión. Rompiendo con lo tradicional, con lo convencional, con lo que ya funcionaba, y mucho. Tocándonos la fibra: esa, que es – y debe ser – más fuerte que el deseo de tomarse una cerveza. La realidad del plástico en los mares y océanos no es un asunto de actualidad menor y, por descontado, compromete la continuidad de las maravillosas escenas en playas de las que se valen muchas industrias, y no solo la cervecera, pero va mucho más allá; nos afecta a todos, bebamos o no cerveza.

Puede no gustarte el verano, el mar o la paella. Puedes huir de los chiringuitos de playa o de las terrazas de verano. Pero de la realidad ambiental, nadie se escapa. Y a todos nos toca – o debería tocarnos – el corazoncito.

Eso es, exactamente, el videomarketing emocional: en un tiempo y un mercado en la que la competencia es brutal en todos los sectores y para todos los productos, ya no nos vale el “mi cerveza es la que mejor sabe”. Existe el marketing responsable y la responsabilidad social corporativa porque los hábitos del consumidor han cambiado – y siguen haciéndolo -; porque ya no nos importa tanto qué cerveza sea la que nos pone felices en verano, pero cada vez nos importa más que el verano siga teniendo playas limpias. Por suerte, empezamos a comprar basándonos en el compromiso, en la sostenibilidad, en el comercio (más) justo y en valores que, hace unos años, no eran tan competitivos. Por suerte, para todos, hoy lo son y la tendencia es que, cada vez, lo sean más.

Son datos contrastables y visibles: estamos eliminando los plásticos de un solo uso, así se lo pedimos a las superficies comerciales, y así lo están haciendo. Existe una clientela que está dispuesta a pagar un poco más por la agricultura ecológica, por los huevos de gallinas camperas en lugar de las enjauladas de por vida, o por los productos de comercio justo. Pero el compromiso con el entorno no lo planteamos de forma aislada: lo hacemos nosotros y lo esperamos de los productos que compramos.

Sí: el fin último del marketing emocional sigue siendo vender un producto. Las empresas no se convierten en ONGs, está claro, pero tampoco debe ser esa la pretensión. Se trata de tocar la fibra de los consumidores mediante las emociones y, en muchos casos como el de esta campaña de cerveza, apostando por algún tipo de valor, ambiental o social. Y ya solo eso, o mejor dicho ¡TODO ESO!, es un avance.

Seguiremos siendo una sociedad de consumo, pero ahora tenemos la esperanza de conservar el único lugar en el que podemos consumir…

Aquí les dejamos el vídeo.

Y feliz verano a todos, con o sin cerveza… 😉

El lugar que siempre quise conocer… desde que lo vi por la tele.

El fenómeno “Hierro” arrasa en toda España y no deja de sorprendernos: hace apenas una semana, desde NOSTRANA compartíamos en redes sociales el enlace a un artículo de un portal de viajes (www.traveler.es) que hablaba sobre la serie de Movistar+ ambientada en la pequeña isla de El Hierro y el efecto que ha generado, llenando las ciudades españolas de deseos de ver la serie… Y de conocer el lugar donde se rodó. El portal de viajes en cuestión, sentenciaba este fenómeno con una afirmación: “‘Hierro’ engancha desde el minuto uno por su panorámicas, las mismas que te dejan congelado ante la pantalla pensando “¿por qué no estoy en el Hierro ahora mismo?” .”

No es la primera vez que nos topamos con un efecto similar: a raiz de la serie “Juego de Tronos” en 2017, el aeropuerto de Bilbao aumentó en un 41% respecto al año anterior el volumen de viajeros que pasó sus vacaciones en la capital vasca. Y todo porque muy cerca se encuentra Itzurun, la rocosa playa donde la Madre de los Dragones decidió instalar su morada en la séptima temporada. Bogotá y Medellín (Colombia) también sintieron el efecto del turismo como consecuencia de la serie “Narcos“, y “Walking Dead” generó un fenómeno similar en la ciudad de Atlanta, en Estados Unidos, a la que también pertenece la población de Jackson, más conocida en la ficción como “Hawkins”, en la serie de Netflix “Stranger things“. 

Pero volvamos al caso de la pequeña de las Canarias: desde que se estrenara la serie, el turismo en El Hierro se ha disparado, lo cual resulta aún más curioso si tenemos en cuenta que, tras varios años de una bonanza turística casi sin precedentes, este mismo 2019 empieza a notarse una bajada de la ocupación hotelera y de la afluencia de turistas en el resto de las islas.

¿Por qué? ¿Dónde están los turistas del resto de las islas?

(Hacemos este brevísmo inciso sobre “turistas y turismo” para volver a demostrar cómo influye en él lo que vemos en las pantallas)

¿Qué ha estado pasando estos años atrás? Canarias (en general) ha tenido estos años lo que dentro del sector se llama ya “el turista prestado“, un cliente que visitaba Canarias pero que podía, perfectamente, preferir otro destino si se le sabía vender bien. ¿Por qué? Las malas situaciones en destinos muy competitivos como Turquía beneficiaban ese “préstamo”, pero fue “calmarse un poco”, que estos destinos volvieran a abrir mercado y que recuperaran parte de esa cuota de actividad y de turistas que podían captar.

Y, recuperando el hilo de este artículo, también aquí el factor “series y cine” jugó un papel a tener muy presente, y es que ¿cómo logra un destino posicionarse así y tan rápido? ¿Puede Turquía entrar en el mercado y hacerse con él tan deprisa? Y es que… ¿Qué demonios sabemos de Turquía?
Bueno: aquí tenemos unos breves datos de este país que quizá algo puedan estar influyendo: en la actualidad, Turquía es el segundo país del mundo que exporta más material audiovisual, solo por detrás de EEUU. En el 2018, el valor de estas exportaciones llegó a los 350 millones de dólares. Pero, ¿en serio esto influye? ¡Volvemos a las series! Sin ir más lejos en España, Divinity (Grupo Mediaset) o Nova (A3) han hecho una gran apuesta por las series y telenovelas turcas, pero no somos los únicos. «El interés en series turcas está creciendo en todos sitios —escribió, hace unos meses, la periodista cultural turca Esin Kucuktepepinar—. Los extranjeros reconocen actores turcos que ni yo conozco. Además, hay una especie de turismo nuevo que consiste en ir a ver los lugares en los que las telenovelas han sido filmadas».

El cine, las series y el audiovisual en general son vías indiscutibles de promoción turística y de publicidad en general, además de un sector económico que puede generar retorno financiero, sin comprometer la capacidad de carga de los destinos, ni la sostenibilidad. Medios de comunicación como el periódico El País, que publicaba a finales de mayo un reportaje con todo lujo de detalles sobre la isla (“El Hierro, isla para seriéfilos: Una ruta escenográfica a través de los escenarios que ambientan la nueva serie ‘Hierro’), y la propia serie, que en ocasiones es una exquisita apología no solo al territorio y su paisaje, como a sus tradiciones y cultura, vienen a apoyar la teoría.

(Making of de la serie “Hierro” sobre la tradición de la Bajada de la Virgen el la isla)

En todo caso, felicidades a El Hierro por este éxito… y por esos que están en camino y que pronto compartiremos… 😉🎬

Esta es la red social que logra superar a todas las demás. El secreto: su tipo de contenido

Decir que consumimos más contenidos online que en cualquier otro medio o soporte, es no decir nada nuevo: la cuestión es qué contenidos son esos que tanto nos arrebatan y dónde están.

¿Redes sociales? Pues sí, es bastante obvio, pero la sorpresa viene cuando se analiza la evolución de estas: a nivel mundial, el mayor crecimiento lo experimenta (y con diferencia) Youtube. Según los datos anuales publicados por Hootsuite, es una tendencia que se mantiene. Sigue por delante Facebook, a quien a escala global nadie lo supera (aún), aunque la distancia entre la “F azul” y el “Play rojo” no es tan grande: 2,3 millones de usuarios para la primera contra 1.9 millones para la segunda.

El número de usuarios de Youtube está por encima del total de los que usan herramientas de comunicación y mensajería como Whatsapp o de Facebook Messenger y, por supuesto, también supera la cifra de usuarios de Instagram. Los vídeos parecer campar – y crecer – a sus anchas por todo el planeta.

Pero, ¿y en España?

Aquí el dato es aún más relevante, ya que en España Facebook sí pierde su corona: la red social más consumida y que registra un mayor número de usuarios es Youtube.

Vemos vídeos. Es una realidad indiscutible. Vemos vídeos y preferimos verlos en la tablet o en el móvil, o de última, en el ordenador. Y al último lugar queda ya relevada la televisión.

Con respecto a los contenidos más buscados, hay de todo: lo que se lleva la palma es la música, pero no queda ahí; los vídeos que más se viralizan son los de contenidos que trabajan el storytelling, el humor o que a apelan a las emociones de los usuarios, tanto positivas como negativas.

Esta tendencia afecta también a los hábitos de consumo: cada vez compramos más online, pero también se tiende cada vez más a preferir aquellos productos que se muestran de manera audiovisual. No nos vale con que nos cuenten las bondades de lo que vamos a comprar, queremos verlas y, aún más: queremos vivirlas antes de comprarlas.

El 84% de los consumidores en España que compran por Internet buscan información de los productos online. Por lo que parece bastante evidente que tener una – buena – presencia en la red, y adaptada a las preferencias de contenidos de los consumidores puede marcar sustancialmente el éxito comercial.

Contenidos más atrayentes en las redes sociales (en todas)

Los usuarios prefieren y demandan contenidos originales y de calidad, novedosos o con algún factor diferenciador, pero con los que también puedan sentirse identificados. De esta manera es sencillo deducir que el público quiere conectar con empresas que se parezcan a ellos y que se comuniquen de una forma en la que ellos también lo harían.

Por esta razón, cada vez está teniendo mayor éxito en las redes sociales aquellas marcas que usan un lenguaje más acorde a su público y que incluso construyen una personalidad de la marca.

La opinión de los que hacemos vídeos…

Pues sí: la demanda de los vídeos es plausible. Los que trabajamos en el sector audiovisual, en sus diferentes escalas, notamos que cada vez se demandan más creaciones, se pide más asesoramiento y se intenta innovar más: los intereses van desde las empresas hasta de los particulares, y las generaciones Y y Z son las que más los valoran.

De multinacionales consolidadas a youtubers emergentes: todos conocen las “nuevas reglas del juego” y todos están dispuestos a jugarlas: hay que tener vídeos, pero con un nivel de competitividad y de demanda tan fuerte, no vale con tener “cualquier vídeo”, hay que tener “el mejor”, tanto en calidades técnicas y recursos audiovisuales como, sobre todo, en originalidad y calidad del contenido.

Pero entonces ¿no es suficiente con rodar un anuncio? ¿Con tener un vídeo que muestre nuestros productos, o a nosotros mismos?

No.

Estamos saturados de publicidad. Estamos llenos de anuncios: en prensa y en televisión. En radio. En vallas publicitarias. Y muy bueno tiene que ser el vídeo publicitario para  que no lo cerremos, para que “no cambiemos de canal durante los anuncios”. Así que si lo que se pretende es valerse de las redes sociales y, especialmente, de la nueva reina de ellas, la originalidad y la calidad son la clave para lograrlo.

¿Y tú? ¿Ya tienes tus vídeos – de calidad – en la red?

“Ya esperaré a que salga la película…” Diez casos de adaptaciones cinematográficas

En el universo de las historias, hay dos mundos: los libros y las películas. Cine o literatura, esa es la cuestión…

Y no es, para nada, una cuestión sencilla.

Una versión cinematográfica de Los Miserables abría, allá por el año 1909, la veda de films adaptados de la literatura. Un siglo después, la relación entre cine y literatura continua más que viva, y es que en el momento en el que el cine dejó de ser una simple atracción de feria para convertirse en un medio para contar historias, la adaptación de textos literarios a la gran pantalla se asumió como una práctica común. Debido a ello, encontramos que, a lo largo de la historia del cine, el número de películas basadas en textos literarios es mayor incluso que el de guiones originales. La gran ironía de las adaptaciones literarias al celuloide es que, casi por regla general, cuando hablamos de las mejores películas adaptadas nos topamos con que muchas de ellas se han nutrido de obras de regular o escaso valor literario (vamos… de éxito discutible), pero lo contrario también es apreciable: la mayoría de las novelas y libros más importantes en su género raras veces han encontrado su equivalente cualitativo en el séptimo arte. Parecería que a cada historia, en ese universo en el que habitan todas y cada una de ellas, les tocara elegir el mundo en el que desean hacerse grandes: ninguna historia puede tener dos mundos en los que crecer; puede nacer en uno y mudarse al otro, pero solo en uno de los dos llegará a tener el tamaño (y reconocimiento) deseado. Y, normalmente, es en el que nunca creció en el que muere…

Existe, en todo caso, una enorme diferencia entre el creador de historias en cada uno de esos mundos, y es que no es lo mismo un escritor que un guionista. Se puede ser ambas cosas, por supuesto, pero no es implícito: un gran escritor puede desconocer por completo el formato de guión cinematográfico y las claves para describir “actings“, y un guionista capaz de generar escenas increíbles puede carecer de todo recurso literario que se precie.

Pero tanto si escritor y guionista son una misma persona, como si la historia ha tenido que pasar por dos creativos y artistas diferentes, lo que es indiscutible es que algunas adaptaciones han resultado, sencillamente, dignas de todo reconocimiento.

A continuación, te presentamos diez casos de gran éxito en adaptaciones, (aunque, para ser justos, quizá, en el futuro, rompamos la lanza a favor de los libros y escribamos sobre aquellas obras que lograron que, ni de lejos, se les hiciera sombra en una pantalla…):

El Padrino (1972): Superando a la novela original, la obra de Mario Puzo, esta historia fue llevada al cine por Francis Ford Coppola.

El señor de los anillos. La comunidad del anillo (2001): La tercera parte fue la que acumuló el éxito de la saga pero hay que reconocer que la primera de las tres entregas de la saga fue la más fiel al libro de J. R. R. Tolkien.

Blade Runner (1982): De Ridley Scott. No es fiel a la novela, y las diferencias son evidentes, ya desde su aspecto más básico.

El pianista (2002): Basada en la biografía publicada de Wladyslaw Szpilman, y dirigida por Polanski en uno de los filmes sobre el holocausto con mayor acierto jamás realizados.

Cadena perpetua (1994): Un relato de Stephen King dio para una grandísima cinta. Guión estupendo, dirección de lujo con Frank Darabont al frente y una película sobre el mundo de la prisión veraz y magnética. Sencillamente, nosotros ¡la adoramos!

Alguien voló sobre el nido del cuco (1975): La primera gran película de Milos Forman y que ganó 5 Oscars. La novela de Ken Kesey, en la que se basaba, fue llevada a buen puerto gracias al esfuerzo de Michael Douglas.

Parque Jurásico (1993): Una de las mejores cintas de dinosaurios y del propio Steven Spielberg basada en la novela de Michael Crichton.

El silencio de los corderos (1991): Jonathan Demme adaptó al personaje de las novelas de Thomas Harris, quien ideó a Hannibal Lecter con “El dragón rojo”, aunque la cinta se centró en la siguiente: El silencio de los corderos.

Millenium: los hombres que no amaban a las mujeres (2011): La adaptación que realizó David Fincher sobre la obra del desaparecido escritor sueco Stieg Larsson.

El secreto de sus ojos (2009): Película argentina dirigida por Juan José Campanella y basada en la novela “La pregunta de sus ojos” de Eduardo Sacheri, quien coescribió el guion junto a Campanella. Otro film que nos encanta en NOSTRANA…

Decía Carlos Fuentes que “si éste fuera un mundo perfecto no escribiríamos novelas ni haríamos películas, sino que viviríamos el mundo a través del amor de los demás”. Quizá, para compensar esa supuesta imperfección de nuestro mundo de la que hablaba Fuentes, el universo quiso compensarnos con la existencia de otros dos: unos mundos en los que las historias crecen, hasta alcanzarnos.

Y tú, ¿prefieres el libro o la película? 😉

Videomarketing emocional: cuando el que compra es el corazón. Un anuncio que todos conocemos…

Hoy en día, en mercados altamente competitivos, debemos enfocar nuestras campañas de marketing hacia la generación de experiencias que aporten valor al cliente potencial a través de las emociones. Hablamos de marketing emocional, y más concretamente, de videomarketing emocional.

Parece fácil pero conectar con las emociones de los consumidores no es tan sencillo…

El videomarketing emocional puede ser clave y será necesario diseñar una estrategia audiovisual ofreciendo a los clientes una experiencia con la que se emocionen: llegarles al corazón, más allá de nuestro producto.

¿Por qué es tan importante la emoción?

A través de las emociones conseguiremos viralidad y enganchar a nuestro público. Las emociones provocan un estado que agudiza nuestros sentidos y, por ello, prestamos más atención y nos enganchamos a la información que se nos presenta.

Aquí tienes un ejemplo: ¿es posible que alguien no conozca, en España, los anuncios de la Lotería de Navidad? En su vídeo, cada año, se nos dice un mismo eslogan, que nada tiene que ver con hacerse rico, ganar mucho dinero o dejar de trabajar: “el mayor premio, es compartirlo“. Sí… es bonito. Emociona, y más si vemos la maravilla de vídeo emocional que lo acompaña.

La realidad es que, en términos de premios, el “Gordo de Navidad” hace muchos años que se puso a dieta… En la actualidad, hay muchos otros premios europeos y apuestas al estado que lo hacen parecer no tan sustancioso como lo fue una vez.

Pero cada año, Loterías vuelve a lograrlo; años más, años menos, pero cada Navidad “El Gordo” vuelve a llenarlos el corazón de ilusión, de esperanza y de generosidad: de tener ganas de compartirlo. Y, año tras año, Loterías sigue consolidándose como la apuesta del estado que más ventas registra para un sorteo puntual, el de Navidad, cuyo décimo, además, es bastante más caro que la media…

La emoción vende, a tal punto, que nos lleva a desear compartir lo que compramos…

Y tú, ¿tienes tu plan de videomarketing emocional? Contacta con nosotros. Es nuestra especialidad. Porque en NOSTRANA, lo primero es la emoción.